En breve
- Galopina forma parte de Las Casas de la Península, una ruta que une cinco proyectos independientes en Holbox, Espita, Seyé, Campeche y Bacalar.
- Desde el anillo de cenotes salen dos caminos: hacia el oriente, el pueblo y el mar; hacia el sur, la muralla y la laguna.
- Puedes quedarte en una sola casa o enlazar varias. Cada una se reserva directamente en su sitio.
Hay viajes que se piensan de hotel en hotel y otros que se piensan de casa en casa. Este artículo es sobre los segundos: cinco lugares en la península de Yucatán, cada uno con su gente, su arquitectura y su manera de recibir. Te lo contamos desde el monte, que es donde vivimos.
De París al monte

Vivíamos en París cuando decidimos volver a México y empezar de cero. Elisa es de la costa del Pacífico mexicano; Guillaume, francés. En 2022 abrimos Galopina en Seyé, a 35 km de Mérida, y le dimos nuestro apellido, Galopin, con una «a» al final.
La casa está en siete hectáreas de monte de un antiguo henequenal, dentro de la reserva estatal del anillo de cenotes. La proyectamos con TACO, un despacho yucateco, y repartimos las cinco suites por el terreno: dos en alto, con la vista abierta sobre las copas de los árboles; dos rodeadas de vegetación endémica; la quinta, junto a la casa, con entrada propia.
Elisa se ocupa del diseño interior y de la cocina; Guillaume, del paisajismo y sus abejas. Y los dos recibimos a los huéspedes. Por eso nos gusta decir que Galopina es una casa para viajeros más que un hotel.
Con los años entendimos que muchos de nuestros viajeros son personas curiosas por descubrir la península. De ahí nació la ruta: cinco casas que no se parecen entre sí, pero que reciben de la misma manera.
Hacia el oriente: el pueblo y el mar

El pueblo · Casona Los Cedros, Espita. A unos 140 km, poco más de dos horas en coche, está una casona que pasó treinta años abandonada antes de volver a la vida del pueblo. Hoy tiene un jardín, un huerto y una mesa que cocina con productores de la región. En el camino puedes parar en Izamal o en Chichén Itzá.

El mar · Casa Cat Ba, Holbox. Desde Espita, unos 150 km por Tizimín o por Río Lagartos hasta Chiquilá, y luego el ferry. En la isla, Colette y Pierre-Marie rehicieron ellos mismos una villa frente a la playa, con habitaciones abiertas al mar y el atardecer en la terraza.
Hacia el sur: la muralla y la laguna

La ciudad amurallada · Casonas MX, Campeche. Unos 200 km y dos horas y media en coche, con una parada en Becal; o por Uxmal, si quieres darle tiempo a la arquitectura maya. También se puede ir en Tren Maya desde la estación Teya, en Mérida. Allá esperan siete casonas restauradas y cuatro lofts dentro de la muralla, con patios, albercas entre muros de piedra y azoteas frente a la ciudad.

La laguna · Azul Nomeolvides, Bacalar. De Campeche a Bacalar hay unos 430 km por la selva, así que el traslado merece su propio día, con una parada en Becán o con un día más para Calakmul. En la orilla de la laguna esperan seis cabañas en forma de A, construidas a mano con materiales locales, que funcionan con energía solar.
Una casa o varias

No hace falta recorrer las cinco. Con unos días, una casa y su territorio bastan. Con una semana puedes enlazar dos o tres, como en la guía Pueblo, cenotes y ciudad amurallada: Espita, el monte y Campeche. Con dos semanas, la península completa, de Holbox a Bacalar.
En Planear el viaje están los tramos, los tiempos y las opciones de traslado. Y si quieres saber cómo empezó todo, en Sobre la ruta. Las reservas se hacen directamente con cada casa: la ruta no cobra ni intermedia.
Volver al monte
Vayas hacia el mar o hacia la laguna, te recomendamos dejar al menos un día sin plan aquí: la hamaca, la alberca, las aves en la mañana y la cena bajo las estrellas.
Cada casa es un destino. Juntas crean el viaje.
Preguntas frecuentes sobre Las Casas de la Península
Una ruta que une cinco proyectos independientes en Holbox, Espita, Seyé, Campeche y Bacalar. Presenta las casas y propone maneras de combinarlas.
No. Puedes quedarte en una sola o enlazar varias, en el orden que te convenga.
Directamente en el sitio de cada casa, con sus propias tarifas y condiciones.
De Espita, unos 140 km, poco más de dos horas en coche. De Campeche, unos 200 km, unas dos horas y media.
En parte. El Tren Maya une Mérida y Campeche, y Holbox se alcanza en ferry. Para los demás tramos conviene coche o traslado.